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A qué edad salen las muelas del juicio

Las muelas del juicio son las últimas piezas dentales en aparecer y, al mismo tiempo, las que más dudas generan. A diferencia de los dientes que nos acompañan desde la infancia, estas muelas hacen su entrada en la adolescencia tardía o en la edad adulta temprana. Pero, ¿a qué edad salen exactamente? ¿Y por qué a veces causan tanto problema?

En este artículo te lo contamos de manera sencilla y cercana, para que sepas qué esperar y cuándo es recomendable acudir al dentista.

¿Qué son las muelas del juicio?

Las muelas del juicio, también llamadas terceros molares, se encuentran en la parte más posterior de la boca, dos arriba y dos abajo. Suelen aparecer como el “cierre” de la dentadura completa.

Durante miles de años, estas muelas fueron muy útiles para masticar alimentos duros como raíces, frutos secos o carne poco cocinada. Sin embargo, con la evolución de la dieta y los cambios en la forma de la mandíbula, hoy en día muchas veces no tienen espacio suficiente para salir correctamente.

¿A qué edad suelen salir?

La edad más común en la que erupcionan las muelas del juicio está entre los 17 y los 25 años. Por eso reciben ese nombre: se asocian al paso a la edad adulta, cuando teóricamente adquirimos más madurez o “juicio”.

Aun así, no todas las personas las desarrollan de la misma manera:

  • Hay quienes nunca llegan a tener muelas del juicio.

  • En otros casos, aparecen más tarde de los 25.

  • Y también puede ocurrir que solo salgan algunas, no las cuatro.

En definitiva, no hay una única regla, pero si estás en esa franja de edad y notas molestias en la parte posterior de la boca, es probable que estén intentando salir.

Síntomas frecuentes de la erupción

Cuando las muelas del juicio intentan abrirse paso, suelen provocar algunos síntomas que conviene conocer:

  • Dolor o presión en la parte trasera de la boca.

  • Encías inflamadas o sensibles.

  • Dificultad para abrir bien la boca o masticar.

  • Dolor de cabeza o de oído, en algunos casos.

Estos signos no siempre indican un problema grave, pero sí son señales para prestar atención.

¿Cuándo pueden dar problemas?

El principal inconveniente es la falta de espacio. Si la mandíbula es pequeña, la muela puede quedar “retenida” o salir torcida. Esto puede provocar:

  • Infecciones en la encía.

  • Caries, porque es difícil limpiar bien la zona.

  • Apiñamiento dental, desplazando otras piezas.

  • Dolor recurrente o inflamación crónica.

En estos casos, el dentista puede recomendar la extracción de una o varias muelas del juicio.

La importancia de una revisión dental

Aunque no siempre dan problemas, es recomendable hacer una radiografía de control en la adolescencia o al inicio de la edad adulta. Así se puede saber si hay muelas del juicio formándose y en qué posición se encuentran.

Un diagnóstico temprano evita complicaciones y permite tomar decisiones a tiempo, ya sea vigilar su evolución o planificar una extracción cuando aún no han causado daños.

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